GRAN ÚLTIMA PREGUNTA - POR RUBÉN CEDEÑO

RUBÉN CEDEÑO RESPONDE A EDGAR SHAISTER

Valladolid, 25.11.2014

Tal vez esta pregunta no debería hacértela puesto que ya supongo la respuesta, sé que no es importante saberlo pero siento que te la debo de hacer.

A lo largo de la historia, de una forma u otra nos hemos enterado de la relación que tenían ciertas personas con los Hermanos Mayores, los Adeptos, así como Madame Blavatsky con el Maestro El Morya y Koot Hoomi; Alice Bailey con el Maestro El Tibetano; Max Heindel y Conny Méndez con el Maestro Saint Germain, de igual forma Krishnamurti con el Maestro Koot Hoomi, Maitreya con el mismo Señor el Mundo, de Paracelso también se supo que tuvo en un momento de su vida contacto con Ellos, al igual que C.W Leadbeater, Annie Besant, el coronel Olcott, Alfred Sinnet … etc...etc.

Tú me has dicho que no se tiene por qué preguntar a una persona si tiene contacto con los Maestros, porque se le siente, y se lo ves en su persona. Yo pienso que una persona como tú, que ha realizado tantos viajes, que haces este trabajo de clases a nivel mundial, no lo puedes hacer solo, sin la asistencia de los Hermanos Mayores. Si uso mi discernimiento me diría que tu persona los conoce, que los has tratado, que has sido instruido por Ellos y coordinado para dirigir semejante trabajo por el beneficio de la humanidad. Pero me gustaría saber por tu propia cuenta si mis sospechas son verdaderas, si lo que siento y creo es cierto, de ser esto así, ¿Algún día la gente lo habrá de saber?, ¿Algún día se revelará eso ante los demás?

De ser esto así Rubencito querido, tú que has transitado ese Sendero para llegar a “Ellos”, es mi deseo que me ayudes de igual forma a estar a los pies del Maestro, nutrirme de su enseñanza, comprometerme con Ellos y seguir el servicio al prójimo, de forma que pueda asistir a la humanidad con la guía de “Ellos”. Por favor, guíame a los pies de los Benditos Hermanos Mayores, es mi deseo comprometer mi vida con la humanidad y servirle, ayúdame a realizar dicho propósito.

Temo el día en el que ya no te encuentres más aquí y tu tiempo aquí haya culminado, ¿qué será de mí?, ¿de quién aprenderé? Yo necesito mano firme y dirección porque siempre me he sentido un completo ignorante en las fuerzas ocultas de la naturaleza, un ignorante en muchas cosas y no lo negaré, es mi deseo entablar una relación directa con alguno de los Hermanos Mayores y tener el honor de poder servirle a conciencia, algún día encontrarme frente a frente con Él y convertirme en su más ferviente discípulo. Te pregunto esto porque si tú lo has logrado, con esfuerzo y dedicación a los demás, tal vez un día, “Él” también me tome en consideración y me permita servir a su lado. Es mi deseo más anhelado, poder servirles al Maestro y a la humanidad, pero siempre tomando como guía la sabiduría de los que conocen el Plan de Dios para la humanidad.

CONTACTO SUPERIOR

Todo aquel que le pregunta a alguien que es considerado un guía espiritual, gurú o maestro, si conoce, se comunica o está en contacto con una Jerarquía Espiritual Superior, anda buscado autoridad para poder decir: “Fulano de tal, sí dice la verdad, porque está en contacto con cierta fraternidad de seres superiores”. Y como toda autoridad es falsa, incierta, está basada en algo externo y no en un asunto interno, no se ha vivenciado en primera persona. Debido a ello, si esta pregunta se hace a una persona seria, que persigue la verdad, tendrá como principio inviolable, el no revelar tener relación con algún miembro de una Fraternidad de Seres Superiores. Sencillamente de eso no se habla. Si acaso alguien tiene algún tipo de contacto superior, es irrelevante decirlo y si se hace, se corre el riesgo que ese hecho pase a ser un acto de competencia, porque conlleva a que se afirme: “Este está en contacto y este otro no”. Eso hace que si hay algo de verdad, ese hecho se pierda, la competencia y la autoridad lo destrozan todo. De esta manera se evitan los serios problemas que ocasionan el orgullo o el autoritarismo.

Cualquiera puede imaginar el desastre que desataría si mi persona afirmara algo de eso. Debido a esto, de forma consciente, introduje en la Metafísica el término “facilitador”, que no implica ninguna autoridad, un facilitador facilita, ofrece, da una oportunidad de saber algo, es imposible que de órdenes, que imponga, que se convierta en una autoridad. Sin nunca mi persona haberse proclamado ser director de algo, ni decir ser discípulo de algún Maestro de Sabiduría, ni tener seguidores; algunos detractores, dicen barbaridades y calumnias de mi persona, imagínense si mi persona afirmara ser director o maestro de algo y en contacto con algún Maestro, me destrozarían inmisericordemente.

Aparte de todo, ninguna de esas cosas me interesan, ni ser maestro espiritual, ni dirigir una organización, o estar en contacto con un Maestro de Sabiduría y mucho menos tener seguidores; el solo hecho de pensar la posibilidad de poder ser un discípulo aceptado de uno de estos Grandes Maestros o que me sigan, me hace sentir incompetente, es demasiada responsabilidad para mi persona, no estoy preparado para ello, soy indigno de semejante privilegio.

La búsqueda de un contacto con un supuesto “ser superior” es inseguridad, creyendo que se necesita esta conexión para poder poseer la verdad, tener la razón, ser confiable. Lo cierto es que me siento muy ajeno a todo esto. He tratado en todo lo que he escrito y hablado, en no basarlo en ninguna autoridad sino en la razón, nunca me he referido a nada afirmando que sea la verdad porque lo dice determinado maestro. Eso es completamente infantil. He pretendido que la Metafísica esté libre de liderazgo espiritual, y si aceptara los contactos con el más allá, esto sería liderazgo. Piénsalo.

Llevo muy vivo dentro de mí el músico que siempre he sido y lo único que más me interesa a nivel personal es poder ver o escuchar una buena ópera o concierto en un excelente teatro con un impecable montaje y un reparto de primera fila.

Me ocupo de la Metafísica con un amor inmenso, por la demanda que me hacen a diario cientos de personas invitándome a sus países a dar charlas, pidiéndome enseñanza; acudo, pero cuando esto no sucede, lo que hago y me deleita muchísimo es la música, vocalizar, cantar, ocuparme de la historia del arte, investigar en zonas arqueológicas, grandes museos, catedrales, castillos y palacios de cualquier parte del mundo.

Indudablemente todo el trabajo al que se puede denominar de carácter espiritual que viene hacia mi persona, no lo he buscado, no me siento capacitado para realizarlo, es mucho; si alguien viera todo lo que es, es para enloquecer, además de la responsabilidad que esto demanda. Esto que hay que hacer, y se hace, es así como si alguien lo estuviera poniendo en mis manos para realizarlo sin buscarlo, pero no me ocupo de saber ni averiguar quién o qué puede ser, eso no es importante, lo único que importa es asegurarse que lo que se haga sea bueno, constructivo, pueda resolver en algo los interrogantes existenciales de quienes acuden buscando solución.

Hago lo que tengo que hacer: si es dar una charla, la doy; si es escribir una respuesta, un artículo o libro lo escribo; si es realizar un viaje con un grupo a un emplazamiento arqueológico histórico, lo realizo, sin buscarle significación, origen o trascendencia, porque hacer esto último suele dañar la pureza del asunto y entran a jugar intereses. De la trascendencia oculta que pueda tener todo esto, no me ocupo, ni me interesa ocuparme, eso no me atañe, no lo considero importante, lo propio es hacerlo y tratar de realizarlo de la mejor forma que se pueda.

BUSCANDO EL SENDERO

En cuanto a ocuparse del Sendero para llegar a los pies de los Maestros de Sabiduría, me comencé a ocupar en los mismos días en que descubrí la Metafísica, hace 45 años. Después de investigar bien el asunto, tuve la certeza que el camino está vivenciando letra por letra, palabra por palabra, frase por frase, párrafo por párrafo un libro firmado por Krishnamurti llamado “A los Pies del Maestro”, si son enseñanzas de Lord Koot Hoomi o de Leadbeater, un tutor que tuvo Krishnamurti en su adolescencia, da igual, lo importante es la trascendencia de esa instrucción.

Pasé toda la vida y todavía sigo tratando de poner en práctica esos preceptos y he ido descubriendo tópicos muy interesantes con ellos. Como todo principiante, y como tú en este momento de la vida, quería ver a los Maestros, estar en contacto con Ellos, recibir sus enseñanzas; pero al ver que el tiempo pasaba y pasaba y esto no sucedía, comenzaron a surgir asuntos muy interesantes.

Descubrí que el Maestro no estaba con “Los Maestros”, sino paradójicamente con los estudiantes, en cada uno de los estudiantes a quienes les comunicaba la enseñanza. Me di cuenta también que el Maestro estaba en cada uno de los asesinos, ladrones, drogadictos, violadores que visitaba a diario en sus retenes judiciales, como así también los hijos de muchos de estos, los niños de los jardines de infancia de las zonas marginales de todo el país, y a los que a todos, sin excepción unos y otros les llevaba educación musical, les componía canciones positivistas para hacerlos felices cantando. Haciendo esto he pasado todos los años de mi vida, subiendo cerros, bajando barrancos, metiéndome en suburbios, encontrando a esta gente en cualquier sitio y lo sigo haciendo ahora comunicando la instrucción Metafísica.

No todas las charlas que se dan, las hago en los hermosos salones de hoteles cinco estrellas que se ven en algunas fotografías que se publican, hay otras conferencias que se dan en cárceles y en lugares muy indeseables y que no permito que se fotografíen, por razones obvias. Allí en esos lugares de baja calaña y en los otros de muy alto nivel pero con personas también con problemas, encontré al Maestro.

Años más tarde encontré una confirmación a todo esto subiendo a Darjeeling, en India, en el que llaman el “Toy Train” o “Tren de Juguete” por ser muy pequeño, donde la Madre Teresa de Calcuta se encontró con un menesteroso que le pedía limosna y vio en ese hombre a Jesús cuando estaba en la cruz diciendo “Tengo Sed” y se interrogó, ¿Qué hago como maestra en una escuela de niñas bien, mientras esta gente sufre enferma y con hambre? Se puso un sari y se lanzó a la calle donde estaba su Maestro, que es Jesús.

GUIA EN EL SENDERO

Tú me pides que te guie los pies hacia donde están los Hermanos Mayores, no soy nadie para hacerlo, no tengo autoridad para ello, y si la tuviera no lo haría, porque ese es un destino donde cada quien debe encaminarse solo. Mi persona no está transitando ningún sendero espiritual, pero sería falso y egoísta de mi parte, si te digo que no sé lo que hay que hacer, lo sé y lo tengo muy claro.

No tienes que comprometerte con ninguno de Ellos, no te lo van a permitir, el compromiso es con tu Alma, con tu “Propio Ser”, con tu “Divina Presencia”, es hacer una labor de servicio tangible y visible metiendo las manos en las barriadas para ayudar.

Sigue tus estudios facultativos, no los dejes jamás, los vas a necesitar, los Maestros los tienen, pero búscate hacer una labor social en uno de los lugares más necesitados y allí encontrarás a todos los Maestros, sin que falte ninguno. Si te place la docencia, en cada ignorante que necesita aprender las Leyes Espirituales, la Presencia del Cristo o Alma, están los Maestros de Sabiduría pidiendo auxilio.

NOBLEZA DE LOS MAESTROS

Ahora fíjate en esta paradoja que puede confundir a algunos, y de hecho nubla la percepción de muchos. Los Adeptos, cuyos nombres se mencionan en la Metafísica, han sido grandes personalidades, ilustrísimos seres en lo externo, comenzando por el Gran Gurú de todos, que es el Señor Gautama, que fue un cultísimo Príncipe heredero del Reino de Kapilavastu; en el Primer Rayo encontramos al Maestro El Morya, que fue el Rey Arturo, primer Rey de Inglaterra y también Akbar, un Rey Rajput que vivió en un lujoso palacio en Fatehpur Sikri en India y también fue miembro de la corte de Inglaterra como Sir Thomas More; en el Segundo Rayo tenemos a Lord Koot Hoomi, un egresado “suma cum laude” de la Universidad de Oxford, fue el Rey Rajput, Sha Jahán, constructor del incomparable Taj Mahal, y cuando fue San Francisco fue el hombre más culto y bien educado de toda la Umbría, la región de Italia donde vivía; en el Tercer Rayo encontramos a Pablo el Veneciano, el primer manierista de la Escuela Veneciana de pintura, decorador del Palacio Ducal de Venecia; en el Cuarto Rayo tenemos al Maestro Serapis Bey, Director del Retiro de Luxor, que fue Leónidas, el valiente y memorable rey de Esparta; El Maestro Jesús, fue todo un príncipe heredero del Rey David, Iniciado Esenio, egresado del Retiro de Luxor y los retiros en Kashmir; el Maestro Saint Germain, aún conserva su título de Príncipe Húngaro de la casa de los Rákóczi, y el de Conde usado en las cortes de Francia.

Todo esto no les ha impedido a ninguno de Ellos descender a las más pútridas mazmorras de la condición humana a tender sus manos ayudando al desvalido, sanando al enfermo, enseñando al ignorante y liberando al cautivo como “Servidores Mundiales”, y si los queremos encontrar a “Ellos”, no es arriba en un supuesto cielo, sino como dice el “Credo Cristiano” que lo hizo Jesús que, “Descendió a los Infiernos”, al prestar servicio a la humanidad y es lo que nosotros tenemos que hacer.

SIEMPRE VOY A ESTAR

No temas el día en que ya no me encuentres, ese día nunca va a llegar. Siempre me vas a encontrar, en cada uno de los libros que Dios me ha permitido escribir, instruyéndoles a los que no saben, sanado a los que están enfermos, alegrando a las personas que estén tristes o deprimidas y cuando tú con esa enseñanza instruyas, sanes, alegres, hagas a la gente ser positiva comunicándole el Dharma.

MANO FIRME

Todos necesitamos manos firmes, alguien que nos diga las cosas como son, nos aconseje, nos corrija y no le tiemble la mano.

Me acuerdo de mi maestra de canto, la eminente soprano Reyna Calanche, el día que me gradué de “Profesor Ejecutante de Canto” con las más altas calificaciones y después de 11 años de estudios con los más exigentes profesores y que me creía muy bien preparado, me dijo: “Rubén, siempre vas a necesitar que alguien te escuche y te corrija porque uno no se oye”. “Uno no se oye”, uno no se ve, y no todo el mundo tiene una visión clara para ver, oír y dar un lineamiento certero, solo los muy experimentados pueden hacerlo.

Por allí hay gente que se pone a dirigir en el sendero a otros sin nunca haber conducido a nadie y algunos tontamente ponen su alma en sus manos y los destrozan.

DANDO OPORTUNIDADES

Siempre, de acuerdo a las posibilidades que Dios da, abro las puertas a todos los que se acercan deseando tomar el Sendero de la Hermandad Blanca, que es un peldaño o varios escaños, unos pocos pasos más arriba de las actividades exotéricas regulares que realiza la Metafísica.

Para introducir al que anda buscando y nos busca, esta oportunidad se la brindamos invitándolo a cenar con el Grupo después de una conferencia, asistiendo a una reunión del Grupo Esotérico u otras modalidades. Con esta puerta de acceso muchos se enganchan, siguen y a veces se transforman en estupendos servidores en los propósitos del “Plan que los Maestros Conocen y Sirven”. Otros, cuando se les da esta oportunidad alegan tener otros compromisos, cuestionan a las personas que van a estar en ese grupo y así veo como pierden la oportunidad, pero no puedo decir nada, sino permanecer en silencio. Sencillamente no estaban preparados.

Después, a algunos de esos que evadieron la oportunidad, o la tomaron y luego la abandonaron, los veo presumir de ser mensajeros canales, esto o lo otro, en asuntos de poca monta, tomados por el astral, pero también me toca hacer silencio.

IGNORANTE

Es necesario que siempre te consideres y asumas ser un completo ignorante en las “Fuerzas Ocultas de la Naturaleza” y la “Gran Hermandad Blanca”, por más que se estudie, jamás se sabe nada sobre ello. Es un desacierto de ignorancia, y de orgullo decir aunque sea, que se sabe una pizca sobre Dios y sus designios.

RELACIÓN CON LOS MAESTROS

En cuanto al deseo de entablar una relación directa con alguno de los Hermanos Mayores, encontrarte frente a frente con uno de Ellos, convertirte en su más ferviente discípulo, eso lo desean muchos, pero esa pretensión es un impedimento para conseguir ese objetivo, porque eso es orgullo.

¿Por qué no deseas ardientemente ir con la señora que hace tortillas en el mercado, con el obrero de la fábrica, con el hortelano del campo, para instruirlos o ayudarlos en algo?

Foto: MOTIJIL BASURERO DE CALCUTA DONDE TRABAJABA LA MADRE TERESA

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